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Publicado el 29 de Octubre de 2019

Tres programas comunes de saneamiento del agua

Un agua limpia y depurada constituye uno de los elementos más críticos, pero que desgraciadamente se descuida a menudo, para permitir que una camada alcance su pleno potencial. El agua depurada reduce el estrés de los animales y contribuye a prevenir problemas de salud comunes, como Bordetella, E. coli y Salmonella.

Los tres sistemas de saneamiento más comunes son el cloro con acidificación, el dióxido de cloro y el peróxido de hidrógeno. Todos ellos presentan ventajas e inconvenientes. Para garantizar que el tratamiento del agua funcione correctamente, se recomienda extraer y analizar regularmente una muestra de agua al final de la línea. Será suficiente dirigirse al final de la línea y extraer una muestra de agua limpia y no contaminada con el desinfectante utilizado en el sistema de agua.

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Cloro con acidificación

Ventajas

  • La opción más económica
  • Eficaz cuando se usa con agua de mala calidad

Inconvenientes

  • No es tan eficaz en presencia de materia orgánica: no puede eliminar la biopelícula
  • Corrosivo para los equipos en caso de sobredosis

El cloro con acidificación es un sistema que destruye los organismos que se encuentran en el agua utilizando ácido hipocloroso (HOCI) e iones de hipoclorito (OCI). Se deberán usar dos bombas. La primera sirve para bajar el pH (entre 5,5 y 6,5) y la segunda, para añadir el cloro a un agua ya acidificada. No mezclar nunca los productos juntos en el mismo recipiente. Cuando se utiliza cloro con acidificación, es importante medir los niveles de Redox / ORP (potencial de reducción de oxidación).

Valores recomendados

  • ORP ≥ 750
  • Cloro total (de 3 a 5 ppm) con pH entre 5,5 y 6,5

Dióxido de cloro

Ventajas

  • Muy eficaz cuando se utiliza con agua de mala calidad
  • Puede eliminar la biopelícula
  • Puede eliminar los olores de un agua muy sulfurizada o mineral
  • El Instituto de Revisión de Materiales Orgánicos (OMRI, por sus siglas en inglés) lo ha aprobado e indica que se puede utilizar en un sistema biológico.

Inconvenientes

  • Cuando se distribuye manualmente, su activación in situ requiere tiempo y se deberá realizar en un entorno bien ventilado
  • Los sistemas automáticos pueden resultar más costosos

El dióxido de cloro es un desinfectante fuerte compuesto de clorito de sodio y ácido inorgánico. Se trata de una forma inestable de cloro que se descompone rápidamente en agua depurada y sal. La conversión del clorito en dióxido de cloro se obtiene mezclando la solución de clorito con ácido cítrico. El simple hecho de mezclar los dos componentes sin una pausa apropiada y necesaria para la activación puede ocasionar un resultado ineficiente con la obtención de poco o ningún ClO2.

Métodos de distribución

Sistema AANE (Activación Automática No Eléctrica)

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La mejor forma de activar el clorito consiste en tener un sistema de bomba, como el sistema AANE (Activación Automática No Eléctrica), que mezcle automáticamente la solución ácida y el clorito. Este tipo de sistema da a la solución el tiempo necesario para activarse, e introduce el dióxido de cloro en el sistema de agua a la velocidad deseada. Si utiliza un sistema de bombeo, use entre 1 y 5 ppm. Cuanto más complicada sea la salud de la camada, más se deberá aumentar la concentración de ppm.

Manual

También se pueden mezclar la solución ácida y la solución de clorito manualmente en un recipiente aparte. Una vez conseguida la activación, puede inyectar la solución madre al nivel deseado con ayuda de una bomba dosificadora. Los productos que contienen un 5 % de dióxido de cloro son más rentables y, por lo general, funcionan mejor que aquellos que contienen únicamente un 2 % de dióxido de cloro. Se debe conservar el producto activado en un recipiente bien tapado para mantener su eficacia, y deberá volverse a tapar una vez que finalice la activación inicial. La solución activada se puede conservar de 7 a 10 días si el recipiente está bien tapado.

Valores recomendados

  • Los niveles deseados, al final de la línea de suministro de agua, son de 6 a 10 ppm de cloro total y de 3 a 5 ppm de cloro libre.
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Peróxido de hidrógeno

Ventajas

  • Alto poder oxidante
  • No corrosivo para sus materiales
  • Puede estar listo para usar (sin necesidad de realizar mezcla alguna)

Inconvenientes

  • Por razones de seguridad, se debe manipular con precaución
  • No se puede utilizar junto con el cloro
  • Se debe almacenar en un lugar protegido de la luz

Los productos de peróxido de hidrógeno pueden, asimismo, ser una herramienta muy eficaz para desinfectar su sistema de agua. Al igual que el dióxido de cloro, el peróxido de hidrógeno es un oxidante fuerte, hasta dos veces más fuerte que el cloro.

El objetivo consiste en alcanzar de 25 a 50 ppm de peróxido disponible al final de la línea de suministro de agua. El dato importante que hay que tener en cuenta sobre el peróxido de hidrógeno es que solo se debería utilizar durante 4 o 5 días consecutivos y, a continuación volver a usar su producto de cloro o clorito de sodio durante otros 4 o 5 días.

Valores recomendados

  • De 25 a 50 ppm de peróxido disponible. En determinados casos de problemas de salud, se pueden usar 100 ppm, pero esto se considera como un nivel de tratamiento y solo se debería utilizar en periodos de tiempo más cortos.

Asegúrese de que el programa de desinfección que elija, sea cual sea, se integre correctamente en su sistema y que sea eficaz en la consecución de los valores recomendados. Si desea información más detallada sobre el saneamiento del agua, póngase en contacto con un representante de Hybrid.